Insisto en mi heroica cruzada por los panes.
Esos dias que nos toca pan, esos gloriosos dias en que ese joven nos extiende su mano y nos da un pan, tan distantes de aquellos en los que esa bolsa monocromatica llamada tambien "la piñata" nos desiluciona con su escualido contenido,detengamos la epidemia del galleton.
No soy ambicioso, no pido dos mitades... solo pan... aquel pan.